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ESTAR JUNTOS
Treinta mil sonrisas fueron muecas dolientes
en aquellos años de hambrienta oscuridad.
Los hombres abrieron mutantes garras
poblaron rincones con máscaras y cristales.
Vampiros de sociedad en terciopelo negro
bebieron en gargantas pródigas de clamor.
Sin el respeto no fuimos más que muñecos rotos.
moviendo la boca
cerrando los brazos
y la voluntad.
Se extraviaron las palabras de inocencia.
-Treinta mil mejillas descarnadas
ya no son tiempo asomado al amor-
Es una cifra tatuada en la piel del mundo.
Treinta mil respuestas no serán suficientes
para tapiar la esfinge de la impunidad.
Que se calle mi boca (se ha partido en dos)
el fulgor del veneno merodea el espacio.
-Fantasma de un tiempo de casas violadas
y ataúdes vacíos-
¿Dónde está la señal que levanta la niebla?
¿Dónde están aquellas prometidas alas?
No callarán esas voces, centinelas de sueños.
Recordar es una forma de estar juntos.
Cecilia Ortiz
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